Opinión: Prohibición Salas

EL “TRASPASO DE LA LINEA

En la editorial de 2 de mayo de 2016 de la revista “Sector del Juego” se criticaba agriamente la legítima demanda por parte de FEJAR de solicitar el control de acceso a los salones de juego para impedir la entrada a dichos locales de los menores de edad. Está visto que defender la legalidad en este país provoca que algunos empresarios y sus adalides se pongan nerviosos y utilicen sus propias páginas para explayarse en demagogia y en falta de respeto a las asociaciones del tercer sector y, por extensión, a la sociedad en general, a la que toman por iletrada.

Vayamos por partes, señores pregoneros de la industria del juego. ¡ESTÁ PROHIBIDO JUGAR A LOS MENORES DE 18 AÑOS!. No es una opinión: es una Ley (la Ley 13/2011 de Regulación del Juego, para ser más exactos); y nosotros, desde FEJAR, reivindicamos que se cumpla la Ley. Si ustedes, por sus lucrativas ganancias, están dispuestos a favorecer que se incumpla, suya es la responsabilidad. Y no duden que nosotros como afectados por el juego, exigiremos que se respete la legalidad.

Segundo: en un estado de derecho, la Administración es garante del cumplimiento de la Ley, ya que ésta es una de las ineludibles obligaciones del Ejecutivo. Por lo tanto, no pedimos “policializar” ningún establecimiento, sólo exigimos que los empresarios y los gobernantes cumplan la Ley y no banalicen con la salud de la ciudadanía.

¿Cómo protegen ustedes a los sectores más vulnerables?: ¿Haciendo publicidad de sitios de juego en autobuses urbanos?, ¿Llenando camisetas de anuncios de juego?, ¿Utilizando menores en los sorteos?, ¿Publicitando el juego en horario infantil? No, señores empresarios y operadores del juego: ¡no nos “protejan” más! Pero, sobre todo, no mientan a la sociedad diciendo que están interesados por la protección de los más vulnerables y comprometidos con el juego responsable. A nosotros ya no nos engañan.

Veo que en su afán por “protegernos” pretenden liberalizar los controles en establecimientos que ya los tienen regulados. ¡Vaya!, resulta que pretenden sortear la única medida que puede ser utilizada para proteger a vulnerables y afectados. ¡Qué casualidad que coincidan con ello con una de las pretensiones de Mr. Adelson para implantar Eurovegas en Alcorcón!: no tener control de acceso en sus casinos. ¿Esta es la medida que pretenden para proteger a los sectores más vulnerables? ¿A los menores?.

Además, ¿de qué se extrañan de que se exija el control de acceso en los locales de juego? Si el juego no está permitido para los menores, debe exigirse que se tomen las medidas para que se cumpla la ley. Tenemos muchos ejemplos de control de acceso a menores en otros ámbitos que no provocan en los sectores económicos implicados la inquina que ustedes manifiestan. Los menores tienen prohibida la compra de alcohol en supermercados, existe un severo control en las máquinas expendedoras de tabaco e incluso lo tienen para poder acceder a discotecas. Si ustedes han conseguido sortear la Ley para construir minicasinos donde no se exija el control de acceso, que es la única medida que tenemos en España para proteger a menores y personas vulnerables, no nos pidan que ni siquiera reivindiquemos que se cumpla la legalidad. Nosotros no jugamos con sus dados trucados.

Al final llega uno a la conclusión que si realmente les molesta tanto al sector (que así lo manifiestan algunos pagados por ellos) es que realmente tenemos razón en nuestra reivindicación, y que son más de los que pensamos, los menores y autoprohibidos que están jugando.

Seguimos sin entender cómo es posible que en el siglo XXI, donde te piden el DNI para casi todo, no haya ningún control en los juegos con mayor poder adictivo y que generan un problema de salud en alguna parte (creemos importante) de la población.

En fin señores, dejen de insultar valiéndose de la libertad de expresión y cada uno a lo suyo, nosotros demostrando educación y Vds. Defendiendo sus intereses.

Y para terminar, decir que FEJAR y todas las Asociaciones que la componen estarían encantadas de desaparecer, si eso fuera debido a que desapareciera la ludopatía en España, producida por la actividad que el sector del juego realiza.