José Manuel,  Roto por las tragaperras


 

Me llamo José Manuel y tengo 32 años, empecé a jugar hace tres años.

Todo empezó cuando me encontraba en Santiago de Compostela realizando un curso de formación, varios compañeros en la hora de descanso y después de tomarnos el café le echamos la vuelta a la tragaperras, tarde poco en jugar yo solo, todo era bonito y el azar me acompañaba casi todas las maquinas donde jugaba me concedían algún premio, lo que produjo que cada vez jugara más y con esos comienzos también empezaron las perdidas.

Poco tarde en recurrir a la tarjeta, cuenta a cero y mas deudas a crédito, esta situación repercutió en mi estado de ánimo, cuando estaba en casa no sabía hacer nada más que estar en cama y estar de mal humor lo que me llevaba a no dominar la situación y repercutía en mis hijos con riñas por cualquier tema, mentiras a mi esposa, incapaz de dormir, solo pensaba en juego y como llegar a las maquinas.

Cada vez que se daba una situación de juego, procuraba primero irme a locales que no estuvieran mucho a la vista de la gente, por si me conocían, luego miraba las maquinas, si estaban ocupadas me iba a otro sitio. Así durante esos casi tres años.

Un buen día pasa lo que tenía que pasar y mi mujer si da cuenta de toda la situación, lo que me hace contar y poner encima de la mesa lo que estoy haciendo y hasta donde llega, sin pensarlo dos veces mi mujer se puso manos a la obra y empezó a buscar la forma de ayudarme, hasta que un amigo le dio la formula, llevarlo a “AGAJA”.

Llamo esa misma mañana y a la tarde le dieron cita donde nos informaron del funcionamiento y lo que tendríamos que hacer, ese gran día era el 27 de octubre de 2011, volvimos a ver la luz, seguimos en la asociación, somos felices, somos familia.

Gracias a mi mujer por estar conmigo y gracias a AGAJA por ayudarme.