Ludopatía: Jugarse la salud

La ludopatía en profundidad

Entrevista para “El bisturí” (efe-salud) a Juan José Lamas, director técnico y fundador de FEJAR (Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados), y a Ricardo Barreira, jugador rehabilitado, secretario y monitor en AGAJA (Asociación Gallega de Jugadores Anónimos) . Fuente: efesalud.com

La ludopatía es un trastorno del control de los impulsos. Incorpora todas las características que pueden tener otras adicciones como pueden ser las toxicomanías o el alcoholismo.

La ludopatía está reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) dentro de los trastornos de los hábitos y del control de los impulsos. Es una alteración progresiva del comportamiento en la que el individuo siente de manera incontrolable la necesidad de frecuentar los juegos de azar.

Juan José Lamas: “No puede ser que a todos nos inviten a jugar y se normalice el juego”

¿Qué señales alertan de la ludopatía?

En primer lugar el aspecto económico. Con el juego de apuestas se produce un descalabro económico. También hay una serie de cambios en la personalidad, en el ámbito social, nivel de bajo rendimiento escolar, ausencias del trabajo…

¿Cuál es la principal causa de ludopatía?

El juego principal de un 90 % de adictos son las máquinas tragaperras, este es el punto de partida. El 65 por ciento de las personas en  centros de tratamiento son por este motivo, pero el 28 % por juegos online. Si hablamos de menores de 26 años llega al 45 % el juego online.

¿Está cambiando el perfil del jugador patológico?

Sí. Hablamos de una persona que comenzó a jugar incluso siendo menor de edad, y que en muy poco tiempo configura una situación patológica. Estamos hablando de un estudiante o de un parado, joven, de 20 o 22 años, con dos años de juego y un gasto que para él supone toda su capacidad económica, pero no es lo mismo que hace siete u ocho años, que hablábamos de una persona casada, con siete años de juego, jugador de máquinas tragaperras y con unas consecuencias mucho más graves.

Desde FEJAR, ¿habláis de una prohibición total de la publicidad o de que se contrarreste con campañas de información y prevención?

Ese es el planteamiento, quiero decir, primero conseguir una reducción de toda la publicidad del juego y una regulación que tenga al menos medidas sancionadoras ante la agresión publicitaria que puede sufrir la población en general y sobre todo los menores y la juventud. No puede ser que a todos nos inviten a jugar y nos ofrezcan reclamos ya sean publicitarios o de promociones, que normalicen esa actividad de juego. Tampoco puede ser que no haya ni siquiera un mensaje de información de las consecuencias negativas que pueden tener esta misma actividad.

(…)

Ricardo Barreira: “Si nosotros mismos nos avergonzamos es muy difícil concienciar a la sociedad de que realmente tenemos un problemas”

¿Cómo empezaste?

Empecé a jugar a los 13 o 14 años. Me jugaba la paga al futbolín o al tute y después tenía que pedir dinero para comerme el bocadillo y después mentir en casa para devolver el dinero que había pedido para comer un bocata y, también, para seguir jugando.

Una vez rehabilitado, ¿cómo es tu día a día?

Tengo claro que yo no puedo volver a jugar. Tengo claro que a mí el juego me hace daño, me hizo daño, y me volvería a hacer daño si volviese a jugar. Hay que concienciarse de que es una enfermedad que está ahí. La gente no se da cuenta de que es una enfermedad, pero muchos de nosotros, los ludópatas, también nos avergonzamos. Si yo tengo una enfermedad grave, llámese como sea y digo que padezco la enfermedad la gente te apoya, “venga ánimo que de esto se sale”, sin embargo decir soy ludópata nos avergüenza. Entonces si nosotros mismos nos avergonzamos es muy difícil concienciar a la sociedad de que realmente tenemos un problema.